A todos nos intriga que al
estar durmiendo dejemos atrás nuestro cuerpo al que creemos es el único que
poseemos y viajemos por otras dimensiones experimentando situaciones que en la
mayoría de las ocasiones no entendemos. Surgirán muchas dudas y preguntas que quisiéramos
fueran respondidas con certeza y dejar a un lado los temores. Seguramente nos
preguntamos cómo es que regresamos a ese cuerpo justo al momento de despertar,
si hay algún riesgo o si es algo natural el poder hacerlo. Así como hay cosas
que podemos hacer sin que nos enseñen como respirar, o tomar nuestro primer
alimento momentos después de nacer de nuestra madre pues son datos que están en
nuestro instinto; así también el soñar con todo lo que implica son acciones
totalmente naturales que queramos o no, las estaremos realizando a lo largo de
nuestra vida pues son propias de todos los seres humanos. Al momento de
retirarnos a nuestras habitaciones de manera natural al estar durmiendo
saldremos hacia el mundo de los sueños y regresaremos al despertar.
En el anterior artículo
hicimos referencia a la gran obra literaria de “La Divina Comedia” donde se
ilustra un viaje hacia los cielos y otro hacia los infiernos. Relacionando su
contenido con el tema que nos ocupa podríamos decir que uno se trataría de
experiencias formidables y reconfortantes con seres celestiales y lugares de
incomparable belleza rodeado de armonía y bienestar y el otro de todo lo
contrario; es decir lugares espantosos y mal olientes con seres monstruosos
donde se escucharían gritos y lamentos reinando la tristeza el miedo y la
desesperanza. Todos recordamos haber tenido malos sueños o pesadillas como nos han
enseñado que se llaman pero no nos explican lo que son.
Tratando de ayudar a comprender
que es lo que son debemos de conjuntar varios aspectos que van más allá de
nuestras tres dimensiones conocidas; cuando tenemos pesadillas habríamos
ingresado en algún lugar del mundo de los sueños donde las condiciones no son
tan bonitas y pasan episodios trágicos y desagradables debiéndose a diversos
factores como por ejemplo nuestra alimentación: Cuidar la forma en la que
acostumbramos tomar los alimentos nocturnos es importante para la calidad de
los sueños que queremos tener, una cena pesada y cargada de grasas y otros
componente que hacen difícil la digestión nos pone en la posibilidad de que en
vez de elevarnos a esferas superiores, descendamos a las inferiores
experimentando eso que conocemos como pesadillas. Una cena ligera con alimentos
fáciles de digerir nos hará más ligeros teniendo mejores oportunidades en la
calidad de nuestros sueños.
Otro aspecto que ayuda
mucho es la limpieza de nuestra persona, la de nuestra habitación, sabanas,
color de las paredes y olores que tengamos como hábitos para perfumar el
ambiente que nos rodea a la hora de dormir. Retirarnos a una cama limpia y
perfumada en una habitación sin zapatos sucios por todos lados y nuestra
canasta de ropa sin lavar a un lado o que los colores de las paredes sean poco
deseables no ayudaran mucho a que nuestros sueños sean toda una experiencia
para recordar.
Bueno; ahora que conocemos
un poco más sobre las pesadillas y como evitarlas pongamos en marcha un plan
para mejorar nuestro entorno pues bien vale la pena los resultados que en
realidad se lo digo; serán sorprendentes.
De usted depende ahora!
Ánimo…








